5 de junio de 2016

→ 120 horas sin vos.

Día 1: Tengo la necesidad de escribir en algún lado al menos la mitad de todo lo que me guarde en estas 24hs que no fuimos tan nosotros. Nos costó a ambos esquivar varias cosas, tuvo que llegar el final del día para sincerarnos poco y nada pero bastaron sólo esos dos minutos para sacarme la primer sonrisa sincera entre tanto dolor. Se me hace raro tener que borrar los "mi amor" o apodo de los nuestros en cada oración antes de mandarte un mensaje. Empiezo a darme cuenta que debo dejar de preguntarte por cada cosa que haces en el día, saber que tengo que dejar de formar parte de tu vida de a poco hace que aumenten las ganas de no hacer nada con la mia. Que algo me confirme ya que es más doloroso estar juntos porque esto de fingir que vamos soltando de a poco cuando en realidad seguimos agarrando fuerte es más complicado de lo que pensé.

Día 2: Me sorprende cuanto puede aguantar mi cabeza. Creí que al despertarme ya iba a tener que escribirte todo lo que siento para poder continuar aliviada, que suerte que no lo hice. Tengo que admitir que me cuesta bastante no escribirte en las mañanas. Acostumbraba a dejarte mensajes sobre cualquier tema con tal de hablarte.
Todo el día literalmente pienso en quebrar y decirte "hey, tranquilo chiquito, esto es una más de las cosas que vamos a seguir superando juntos" ojala pudiese acompañarlo con un beso enorme y un abrazo eterno haciéndote saber que todo va a estar bien... Pero no, me tengo que conformar con que todavía puedo decirte "te quiero" en los momentos exactos sin que queden comprometedor.

Día 3: Siendo tan reciente no veo la hora de poder hablar con vos sin tirarte alguna que deberia hacernos bien y termina siendo todo lo contrario, por más que cada vez hablemos menos me cuesta más irme y en cada minuto que pasa me freno dos segundos antes de llenarte de palabras lindas. Sinceramente, resumo estas 72 horas en las que me subo a un trampolín y salto a una pileta sin agua, una vez tras otra.

Día 4: No tengo ganas de escribirte hoy, en realidad siempre que lo haga va a ser en vano, no me sirve ni para descargarme ya, me quitaste hasta la inspiración. Quizás el orgullo empiece a ser la mejor opción.

Día 5: Hasta este día llegue. Y es horrible llegar así, tener este final. Pensar que nos conocíamos bastante, tal vez no lo suficiente. De todos modos no es una excusa  para terminar como terminamos, nos debíamos una conversación, la última, la despedida. No te juzgo, son tus decisiones, seguramente en algún futuro nos vamos a dar cuenta que la hicimos bien. Hoy también duele. Hoy nos seguimos queriendo mutuamente. "Ni en un día se quiere ni en dos se olvida".

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