28 de mayo de 2017

→ Soltar.

"Una psicóloga en una sesión grupal levantó un vaso de agua. Todo el mundo esperaba la pregunta: "Está medio lleno o medio vacío?" Sin embargo, ella preguntó: "Cuánto pesa este vaso?" Las respuestas variaron entre 200-250g. La psicóloga respondió: "El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, es liviano; si lo sostengo una hora me dolerá el brazo; si lo sostengo 1 día mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, pero cuando más tiempo lo sujeto, más pesado se vuelve." Y continuó: "Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ella un rato, no pasa nada, si piensas un poco más, empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada" Recorda soltar el vaso."

29 de abril de 2017

→ Descargate.

Cada persona se descarga de la manera en la que puede. Te propongo que te pongas límites. Tenés que soltar lo que venís acumulando y para eso te voy a contar una manera de descargarse sin hacerse daño a uno mismo. Haceme caso, es fácil. Agarrá una toalla y encerrate en el baño y llorá pensando en todo lo negativo de tu vida. ¿Quién dice que está mal llorar? Te aseguro que es una buena forma de sacar todo lo que tenés adentro. Llorá y gritá en silencio desahogando todo en esa toalla, que sea tu momento. Cuando sientas un alivio frená, dale un stop a tu cabeza, dejá de recalcar lo mal que te sale todo. Levantate y lavate bien la cara con agua fría. Ojala te sientas un poco mejor. Ahora ventilate la cara con las manos así disimulas lo rojo de tus ojos y tu nariz. Mirate al espejo diciéndote que todo va a mejorar, que todo tiene solución, porque realmente es así. El último paso es respirar hondo y poner tu mejor cara para cruzar la puerta. Tengo la certeza que para estar bien con los demás primero hay que estar bien con uno mismo. Parece simple y no perdes nada con intentarlo, espero que esta manera te ayude un poco, a mi me sirve.

28 de abril de 2017

→ Desaparecer.

Buen día, aunque me esté preguntando ¿Qué tiene de bueno un día como estos? Si son esos días en los que me despierto y quiero volverme a dormir porque no podría desaparecer del mundo de otra manera por un rato. ¿Lo que necesitamos eso no? Desaparecer fuerte en alguna ocasión puntual y ver cómo seguiría todo sin vos, quién te lloraría, ver si sus tiempos en sanar tu ausencia es poco o es casi eterno. Es feo imaginarlo, ya sé, pero si tuvieses la oportunidad de desaparecer con la certeza de que cuando vuelvas nadie va a saber lo que pasó y tus problemas desaparecerían con vos pero no vuelven juntos ¿No lo harías? Pensando en vos y en tu alrededor, en la felicidad que la vida te devolvería por desaparecer un rato de ella. Obviamente esa felicidad duraría poco, porque no hay días completos en los que alguien se sienta feliz o se sienta triste, porque todos los sentimientos son instantes de la vida, momentos. Nadie "vive feliz", es mentira, no existe. Es un pensamiento poco valiente el querer desaparecer, pero eso queda en el deseo, la valentía está en continuar con la vida, dejandola en manos del tiempo para que todo sane. En días como hoy me cansé de esperar, me cansé de que aparezcan uno atrás del otro, que no me dejen un tiempo ni para pensar en algo más, ni siquiera en cómo terminar esta entrada. Voy a continuar durmiendo.

8 de marzo de 2017

→ Olvidar.

Olvida el día que nos conocimos, olvida el primer momento en que me hablaste.
Olvida todas esas cosas que nos hacían reír, olvida los días en los que estabamos tristes y nos consolábamos. Olvida mis celos y mi orgullo. Olvida la primera vez que me dijiste que me amabas, y por supuesto olvida también cuando te lo dije yo. Olvida esas conversaciones eternas en las madrugadas. Olvida nuestros apodos característicos. Olvida cuando te hacía enojar y lo mucho que me gustaba hacerlo. Olvida lo mucho que nos extrañábamos cuando no estábamos. Olvida aquel momento en el que empezamos a hablar sobre el futuro... Olvida aquella despedida tan fría y dolorosa. Olvidame. Olvidalo todo, ¿dale? Si te lo pido es porque no te va a costar hacerlo. Olvidalo vos porque yo, sinceramente, no puedo. Perdón.

11 de septiembre de 2016

→ Ta, te, ti

Que horrible es no tener motivación por nada, tener que escoger a presión de la sociedad una carrera universitaria para al menos tener un propósito en la vida, pero no es lo mismo un propósito que una motivación, la motivación es algo que se tiene o no, y yo no la tengo.

5 de junio de 2016

→ 120 horas sin vos.

Día 1: Tengo la necesidad de escribir en algún lado al menos la mitad de todo lo que me guarde en estas 24hs que no fuimos tan nosotros. Nos costó a ambos esquivar varias cosas, tuvo que llegar el final del día para sincerarnos poco y nada pero bastaron sólo esos dos minutos para sacarme la primer sonrisa sincera entre tanto dolor. Se me hace raro tener que borrar los "mi amor" o apodo de los nuestros en cada oración antes de mandarte un mensaje. Empiezo a darme cuenta que debo dejar de preguntarte por cada cosa que haces en el día, saber que tengo que dejar de formar parte de tu vida de a poco hace que aumenten las ganas de no hacer nada con la mia. Que algo me confirme ya que es más doloroso estar juntos porque esto de fingir que vamos soltando de a poco cuando en realidad seguimos agarrando fuerte es más complicado de lo que pensé.

Día 2: Me sorprende cuanto puede aguantar mi cabeza. Creí que al despertarme ya iba a tener que escribirte todo lo que siento para poder continuar aliviada, que suerte que no lo hice. Tengo que admitir que me cuesta bastante no escribirte en las mañanas. Acostumbraba a dejarte mensajes sobre cualquier tema con tal de hablarte.
Todo el día literalmente pienso en quebrar y decirte "hey, tranquilo chiquito, esto es una más de las cosas que vamos a seguir superando juntos" ojala pudiese acompañarlo con un beso enorme y un abrazo eterno haciéndote saber que todo va a estar bien... Pero no, me tengo que conformar con que todavía puedo decirte "te quiero" en los momentos exactos sin que queden comprometedor.

Día 3: Siendo tan reciente no veo la hora de poder hablar con vos sin tirarte alguna que deberia hacernos bien y termina siendo todo lo contrario, por más que cada vez hablemos menos me cuesta más irme y en cada minuto que pasa me freno dos segundos antes de llenarte de palabras lindas. Sinceramente, resumo estas 72 horas en las que me subo a un trampolín y salto a una pileta sin agua, una vez tras otra.

Día 4: No tengo ganas de escribirte hoy, en realidad siempre que lo haga va a ser en vano, no me sirve ni para descargarme ya, me quitaste hasta la inspiración. Quizás el orgullo empiece a ser la mejor opción.

Día 5: Hasta este día llegue. Y es horrible llegar así, tener este final. Pensar que nos conocíamos bastante, tal vez no lo suficiente. De todos modos no es una excusa  para terminar como terminamos, nos debíamos una conversación, la última, la despedida. No te juzgo, son tus decisiones, seguramente en algún futuro nos vamos a dar cuenta que la hicimos bien. Hoy también duele. Hoy nos seguimos queriendo mutuamente. "Ni en un día se quiere ni en dos se olvida".

3 de enero de 2016

→ Una más del montón.

No sé si vale la pena escribirte, porque así con lo poco que nos conocemos me diste vuelta varias cosas y te escribo para dejar acá las palabras que no valen la pena decirte. Como una pelotuda te sigo esperando porque quiero, no porque piense que vayas a volver, pero tengo la mínima esperanza de que lo hagas. Lo mio con vos es un "ya fue" constante, que la verdad nunca fue. Tantas veces dije "no le voy a hablar más" y termine hablandote o respondiendo a tus mensajes que por cierto seguro estabas aburrido o no tenías otra con quien hacerlo, perdiendo la dignidad en las conversaciones que me dejabas de contestar. No es lindo, ¿Sabes? Para nada lindo es stalkearte y ver tantos nombres sin encontrar el mio. Ahora, yo me pregunto, ¿alguna vez te importe? Todavía no comprendo como me lancé hacia vos en caída libre sin importar si eras abismo, si tus profundidades serían oscuras. Me sigo preguntando cómo creí en tus palabras, en tus ojos (deberían de ver lo estúpida que me veía cuando lo miraba como si fuera el único pibe en mi vida, mientras él me miraba como una más en la suya), sabiendo que al día siguiente me ibas a olvidar, después de las miradas, las risas, las conversaciones y los besos ibas a seguir siendo el mismo nabo que no sabe lo que quiere, que sigue en la suya, mientras que vos a mi me importabas mucho y a vos te importaban muchas. En estas instancias es cuando digo ME CANSE. Me canse de esperar que me hables, me canse de no recibir un "te extraño", me canse de que me des cariño y me lo quites así como si nada. Me cansé de ser la boludeada esperando a que te sinceres un poco conmigo mientras que vos vas con otra y volves. ¿Y sabes qué? No sirve de nada planear quedar como "amigos" sabiendo que pasó algo más entre nosotros, sinceramente no quiero ser amiga de alguien que es mi debilidad, que me hace bien y a la vez mal, que por ratos me hace sentir querida y a los dos minutos despreciada. Hablando de amistades, también les hablo de vos, a lo que me responden que me merezco algo mejor, que me deje de hacer la cabeza y me valore en serio, así como te corte el rostro cada vez que me sentía una más, pero sin la parte de volver a caer en vos. Decidí dejarte atrás siendo un mar de ignoradas entre nosotros aunque de tu parte no cueste, decidí dejar de tenerte en cuenta para tantas salidas, decidí tantas cosas que te involucran y lo más importante es que decidí que esta sería la última vez que escriba sobre vos. Y entre todas esas decisiones llego a la típica frase "lo que fácil llega, fácil se va" y aunque no lo quiera así espero que te vayas, como llegaste.

9 de abril de 2015

→ Acoso callejero.

El acoso callejero que recibimos las mujeres cada vez que salimos a la calle es terrible y asqueroso, es feo vivir as. En vez de educar a los hombres para que traten a la mujer con respeto nos dicen a nosotras que no usemos tal ropa o que no caminemos por tal lado y lo peor es que muchas veces uno cruza de vereda porque YA SABES QUE TE VAN A GRITAR, ya los ves y sabes que algo te van a decir y te humillan porque te gritan frente a decenas de personas cosas totalmente desagradables y te sentís tan avergonzada y con miedo y es horrible. Sí, es para tanto. Primero son gritos obscenos en la calle, después anda a saber que cosa pervertida te hacen, y no hay muchas opciones eh. No tiene nada como nos vestimos, como caminamos o como es nuestro cuerpo, tenemos derecho a caminar por la calle como cualquier hombre lo hace, tenemos derecho a vestirnos como queramos y no sentirnos incomoda ni vulnerables, salgamos de donde salgamos.
Yo camino por la calle y veo a hombres en cuero, veo a hombres que se les ve la raya del orto y está todo bien, pero en una mina no. Si una mina es tetona, le gritan cosas obscenas, si una mujer es culona, le gritan cosas obscenas y si tan sólo es una mujer, TAMBIÉN. Es nuestro cuerpo y no tenemos porque sentirse avergonzadas de él y a eso le sumamos que no contestamos nada y nos quedamos calladas por MIEDO, miedo a que nos agarren, nos toquen, nos golpeen, nos violen.
Si le contas a alguien te dicen "y bue bancatela, esos hombres estan aburridos." ¿Y por qué tengo que ser yo soy diversión? No soy un objeto. Se les enseña a las mujeres a cuidarse, a cruzar de vereda, a vestirse prudentemente, a no darse vuelta y no se le enseña a los hombres a respetar. Estamos en una época en la que acoso viene desde los nenes de primaria hasta los viejos de 60 que se creen galanes y te dicen cualquier asquerosidad, tranquilamente podrías ser mi hermano, mi padre. Quieren levantar su ego, su personalidad, su físico, su autoridad  menospreciando a la mujer, haciéndola sentir un pedazo de carne. Queremos salir a la calle sin miedo, vestirnos como nos guste, ser respetadas, queremos una calle libre de acoso porque lo vean o no, lo entiendan o no, lo vivan o no es agresión, acoso y abuso. Y lo que más me enferma es que hay mujeres con las frases "no es para tanto", "mira para otro lado" Y NO, NO TENGO QUE CAMBIAR YO, ELLOS TIENEN QUE HACERLO.
"No quiero tu piropo, quiero respeto."

14 de marzo de 2015